Fundación Voy Cada Vez Mejor

Kombucha, el té milenario

La estimulación del sistema inmunológico

Este milenario Té es asombrosamente curativo. Es originario de Mongolia y Rusia. Actúa básicamente en la desintoxicación profunda del organismo, eliminando las dolencias, y fortaleciendo el sistema inmunológico.

A través de los los años, el Té de Kombucha alcanzó la reputación de “sidra milagrosa”. Miles de personas han acercado sus testimonios sobre los beneficios de este hongo, lo que motivó a varias instituciones científicas del mundo a realizar investigaciones para develar los míticos beneficios de esta bebida oriental. Así se pudo comprobar la presencia de diferentes sustancias, que al estar distribuídas en forma equilibrada dentro del fermento, contribuyen al restablecimiento de la salud de nuestro organismo. Las mismas son el resultado de procesos metabólicos, bioquímicos y químicos originados durante el cultivo del hongo, pudiéndose destacar los siguientes ácidos: acético, fólico, carbónico, glucorónico, glucónico, láctico, úsnico, Vitaminas del complejo B y C, una sustancia anticoagulante denominada Heparina y distintos oligoelementos en concentraciones traza.

Mientras más tiempo fermente la bebida, menos cantidad de azúcar y más cantidad de alcohol existirá, y si se deja fermentar bastante tiempo se transformará en Vinagre de Kombucha. Éste es el producto final de la oxidación del compuesto madre del Té de Kombucha, cuyas propiedades aportan la cura y mejoría de diversas dolencias como: cáncer, artritis, esclerosis múltiple, cálculos renales y vesiculares, asma, gripe, presión arterial, trastornos intestinales, diabetes (más tiempo de fermentación: Vinagre), psoriasis (aplicación interna y externa), stress, desórdenes de sueño, gota, para adelgazar, entre otras.

*Recetas naturales con Vinagre de Kombucha:

-Dolor de garganta y ronquera: Hacer gárgaras en un vaso de agua tibia, con 3 cucharadas de vinagre de Kombucha.

-Dolor de cabeza: se recomienda hacer inhalaciones con una taza de agua hirviendo con 3 cucharadas de vinagre de Kombucha con romero.

-Calambres: Tomar con la cena un vaso de agua mineral y e cucharadas de vinagre de Kombucha.

-Para cuidar la piel: El vinagre de Kombucha posee cualidades que por su PH ácido son idénticos a la de la piel humana. Se recomienda antes del baño, frotar la piel con una esponja embebida en vinagre como elemento de purificación; después del baño friccionar con un preparado de vinagre de Kombucha con hojas de laurel (para un efecto relajante), y con llantén (para suavizar la piel).

-Dolor de muelas: Hervir 5 minutos 3 cucharadas de hisopo (hojas y flores), más una cantidad igual de menta peperina, más 3 clavos de olor, todo disuelto en ¼ de vinagre de Kombucha, dejar reposar a temperatura ambiente y hacer buches hasta que el dolor ceda.

*Dosis:

Se comienza tomando 1 pocillo de café por día (100 ml) por día, en la primera semana. En la segunda semana se duplicará la dosis, hasta llegar a tomar 3 pocillos en la tercer semana. Se recomienda beber más líquido de lo normal para favorecer su actividad depurativa. Si a algún paladar le resulta ácido, se puede diluir con jugos o agua pura o mineral. No se debe combinar con alcohol.

*No se recomienda:

Para mujeres embarazadas o en lactancia, debido a que la Heparina adelgaza la sangre (anticoagulante), siendo perjudicial durante el último trimestre de embarazo. En lactancia, puede actuar como un importante laxante en el delicado y poco desarrollado sistema digestivo del bebé.

Las personas hemofílicas deben evitar su ingestión por la presencia de la Heparina. No es recomendable a las personas alérgicas al Té negro o al azúcar.

Recuerda que es preciso tener una mente abierta y positiva para alcanzar la verdadera curación. Por eso, la actitud de cada uno influye de manera contundente sobre su organismo y sistema inmunitario.

El Té o Vinagre de Kombucha no son elixires mágicos. A través de la estimulación del sistema inmunológico del individuo, ofrece la resistencia física necesaria para mantener y restaurar la salud.

Bibliografía: Revista Esmeralda, Diane Midon, julio 1995
Periódico “Nuevos Soles”, Fitoterapeuta Martha Magnin, septiembre, noviembre y diciembre del 2000